La instancia fue valorada por los usuarios y sus familias en un recinto que, en el último año ha cambiado “su rostro”, después de una acción prioritaria de parte de la administración municipal de la comuna lacustre.

“En Pucón Rehabilitamos con Amor” se denominó el proyecto financiado por el Gobierno Regional, ejecutado por el Municipio lacustre y que acaba de finalizar hace algunos días después de cumplir cuatro meses de desarrollo junto a vecinos de la comuna y sus familias, gracias a la gestión de la Oficina de la Discapacidad e Inclusión.

En la actividad se reconoció y se visibilizaron los logros alcanzados por las personas participantes de este proyecto de rehabilitación, destacando su progreso, esfuerzo y nivel de inclusión, así como valorar el trabajo conjunto entre profesionales, familias y comunidad.

MEJOR INFRAESTRUCTURA

El alcalde de la comuna, Sebastián Álvarez -acompañado por el concejal Armin Avilés- destacó los avances que se han hecho en el área de la inclusión, específicamente en la infraestructura de la Oficina Municipal de la Discapacidad e Inclusión, ubicada en Villa Cordillera de la urbe lacustre. Parafraseando el nombre del programa, el jefe comunal se reconoció “contento, porque siento que ese amor, que estaba pendiente, poco a poco se empieza a sentir, porque ahora encuentro una sede más bonita, las paredes del mismo color. Me gustó ese separador y la estufa para cobijar con un buen confort térmico a todas las personas que participan. Qué bueno ver que el baño se está refaccionando, y vamos a tener dos baños exclusivos. Me encantó ver la entrada, con mejores condiciones y el gimnasio le dio un mejor aspecto a la entrada. Me gustó ver los nuevos estacionamientos. Me gustó ver que la Municipalidad le ha puesto amor a su unidad de discapacidad”.

DIFÍCIL DESPEDIDA

Uno de los profesionales que le dio vida al proyecto fue el preparador físico Ignacio Cid, quien comentó que “las sensaciones son muy gratas, muy lindas de haber cumplido. Con Claudio (Guzmán), mi colega kinesiólogo, destacamos el amor, el cariño y la distinción que recibimos hoy se agradece un montón. Esto fortifica mucho por poder seguir con estos proyectos acá en la comuna”.

Mientras, el kinesiólogo Claudio Guzmán, que también trabajó con las personas en situación de discapacidad, confirmó que lo más difícil fue “el despedirse y el tener que terminar, porque fue bastante bueno, todo funcionó bastante bien, sobre todo la parte del usuario, estaban bien motivados, y ya tener que terminar estos cuatro meses se sintieron muy cortos. Definitivamente esta fue la parte más difícil, tener que dejarlo. Yo espero que ellos quedaran felices y yo me voy con mucho aprendizaje por parte de ellos, y esperando, quizá en otra oportunidad, volver a trabajar con ellos, quizá otro programa o en otra ocasión, pero volver y seguir haciendo este tipo de cosas”.

MÁS EQUIPAMIENTO

Finalmente, Leila Vallejos, coordinadora de la Oficina de la Discapacidad e Inclusión del Municipio de Pucón, valoró la iniciativa, producto de que “cubrió un área que no teníamos y claramente el trabajo que hicieron estos dos profesionales se notó, y dejaron un espacio y ahora un vacío dentro de la oficina, así que eso es algo que se nota y claramente a una le genera situaciones encontradas”.

De todos modos, además del aporte profesional durante cuatro meses, el proyecto permitió dejar la institución equipada con maquinaria e insumos, “los que sirven netamente para el trabajo comunitario y la rehabilitación constante”, sentenció Leila Vallejos.